Pros y contras de la piscicultura que debe conocer antes de empezar - Hiseadock

Pros y contras de la piscicultura que debe conocer antes de empezar

La acuicultura, o piscicultura, es un negocio en rápido crecimiento que se ha convertido en una parte importante de la producción pesquera mundial. Con el aumento constante de la población mundial, también ha crecido la necesidad de consumir productos del mar, sobre todo en zonas donde las poblaciones de peces salvajes son cada vez más escasas. En este artículo se analizan los pros y los contras de la acuicultura para que pueda conocer los entresijos del sector antes de tomar una decisión.

La demanda mundial impulsa la piscicultura

¿Por qué la piscicultura es un tema tan candente hoy en día? Sencillamente, por el aumento de la demanda de marisco en el mundo y la presión sobre las poblaciones de peces salvajes. La FAO ha informado de que el consumo de marisco ha aumentado drásticamente en todo el mundo y la mitad de todo el marisco del mundo se produce actualmente en piscifactorías. Esta transición atestigua la importancia de la acuicultura para sostener a la población mundial, cada vez más numerosa.

Con el crecimiento de la población mundial, aumenta la demanda de alimentos proteínicos como el pescado, sobre todo en las zonas de rápido crecimiento. La FAO estima que el consumo mundial de productos del mar aumentará un 20 por ciento de aquí a 2030. Pero esta creciente demanda se está estrellando contra un gran obstáculo, el del agotamiento de las poblaciones de peces salvajes. En la actualidad, se estima que el 33 por ciento de las poblaciones de peces del mundo están sobreexplotadas, por lo que la pesca salvaje es incapaz de satisfacer la demanda.

Aquí es donde entra en juego la producción acuícola. La creciente difusión de la piscicultura ofrece una alternativa estable a los peces salvajes, reduciendo la carga sobre la población de peces salvajes al tiempo que satisface la demanda de marisco en el mundo. Dado que la mitad del suministro mundial de pescado procede de la acuicultura, es obvio que la piscicultura ha dejado de ser una opción para convertirse en un componente de la solución a la demanda mundial de marisco.

No obstante, las ventajas e inconvenientes de la acuicultura entran en escena a la hora de decidir cómo satisfacer la demanda de más producción y la necesidad de preservar el medio ambiente.

pros y contras de la piscicultura

La promesa: principales beneficios de la acuicultura

El rápido crecimiento de la acuicultura, apoyado por el National Oceanic y una serie de fuertes beneficios, satisfacer las necesidades urgentes del mundo. Estas ventajas, si se gestionan con responsabilidad, constituyen un sólido argumento a favor de un mayor desarrollo de la industria.

  • Aliviar la presión sobre las poblaciones de peces salvajes: Esta es la mayor ventaja y la que se menciona con más frecuencia. En los últimos años, la acuicultura ha tenido el beneficio directo de disminuir la presión pesquera sobre las poblaciones salvajes sobreexplotadas al ofrecerles una fuente alternativa fiable de alimentos marinos, brindándoles así la oportunidad de recuperarse y evitando la pérdida de biodiversidad marina.
  • Mejorar la seguridad alimentaria mundial: La acuicultura es una fuente de proteínas de alta calidad cuyo suministro es predecible y constante, y no está sujeta a la variabilidad estacional y medioambiental, una carga que soporta la pesca salvaje. Esta fiabilidad es crucial para estabilizar los mercados alimentarios, impulsar el crecimiento económico y facilitar el acceso a alimentos nutritivos a una población mundial en crecimiento, especialmente en los países en desarrollo, donde el pescado es una fuente primaria de proteínas.
  • Generar oportunidades económicas: La industria es un enorme proveedor de empleo y desarrollo económico. Genera empleo no sólo en las explotaciones, sino también a lo largo de toda la cadena de valor, por ejemplo, en la producción de piensos, la fabricación de equipos, la transformación, el envasado y la logística. La acuicultura proporciona un importante punto de entrada a la diversificación económica y a los medios de subsistencia de muchas comunidades rurales y costeras.
  • Eficiencia superior de los recursos: Varios tipos de acuicultura son muy eficientes en comparación con la cría de animales terrestres. Esto suele expresarse en términos de la Relación de Conversión de Piensos (FCR), que es la cantidad de pienso que se necesita para generar un kilogramo de biomasa animal. Aunque la carne de vacuno tiene un FCR de aproximadamente 6:1 y la de cerdo de 3:1, los peces de piscifactoría como el salmón o la tilapia pueden tener un FCR tan bajo como 1,2:1. Esta eficiencia implica que se necesita una menor cantidad de alimento para producir una unidad de proteína, lo que disminuye el impacto medioambiental global del medio ambiente, en términos de menor consumo de tierra y recursos.

Los problemas: Preocupaciones medioambientales y éticas

A pesar de este potencial, la elevada y en algunos casos no regulada expansión de la acuicultura ha suscitado críticas serias y justificadas. Estos son algunos de los problemas que hay que superar para que el sector sea sostenible a largo plazo.

pros y contras de la piscicultura
  • Medio ambiente Contaminación: La piscicultura intensiva puede producir muchos residuos, como comida para peces que no se ha consumido y heces de peces. Estos desechos también son ricos en nitrógeno y fósforo, y cuando se escapan a las masas de agua adyacentes, pueden desencadenar la eutrofización, un exceso de nutrientes que provoca la proliferación de algas. Estas flores agotan el oxígeno del agua y forman zonas hipóxicas o muertas en las que otras criaturas marinas son incapaces de sobrevivir.
  • Transmisión de enfermedades y parásitos: El hacinamiento en los corrales de red puede proporcionar un entorno óptimo para que las enfermedades y los parásitos se propaguen rápidamente, como ocurre con los piojos de mar en la cría del salmón. Se ha informado de que existe el peligro de que estos patógenos se transmitan a través de las poblaciones de piscifactoría a los peces salvajes que se desplazan río abajo más allá de las piscifactorías, lo que supone una amenaza para las poblaciones salvajes, ya de por sí sometidas a estrés.
  • Uso de antibióticos y productos químicos: Para gestionar los brotes de enfermedades, algunos sistemas acuícolas han dependido en el pasado de antibióticos y productos químicos. El frecuente uso indebido de estos medicamentos constituye una emergencia de salud pública mundial por la resistencia a los antimicrobianos (RAM). Otras sustancias químicas pueden liberarse en el medio ambiente con efectos no deseados, como los pesticidas que se utilizan para tratar parásitos.
  • Fuentes de alimentación insostenibles: Un importante dilema ético y medioambiental reside en la alimentación de especies carnívoras de piscifactoría como el salmón y el camarón. Sus dietas suelen requerir cantidades significativas de harina y aceite de pescado derivados de "peces forrajeros" capturados en el medio natural, como anchoas, sardinas y arenques. Esta práctica, que a menudo se mide por la proporción "Fish-In, Fish-Out" (FIFO), crea la paradoja de que se capturan peces salvajes para alimentar a los de piscifactoría, lo que desplaza el problema de la sobrepesca en lugar de resolverlo.
  • Destrucción del hábitat: En algunas regiones, la expansión de la acuicultura ha tenido un coste directo para ecosistemas sensibles. El ejemplo más destacado es la tala de manglares costeros vitales -que sirven de viveros críticos para los peces salvajes y protegen las costas de la erosión- para dejar paso a los estanques de camarones.
  • Bienestar de los animales: A menudo se plantea la cuestión del bienestar de los peces. Por ejemplo, las altas densidades de población restringen los comportamientos naturales, el estrés inducido por la manipulación y el transporte, y los métodos de sacrificio pueden no ser humanos.

Pivotar hacia la sostenibilidad: El futuro de la piscicultura

La industria de la piscicultura está evolucionando hacia un método más sostenible a medida que se va reconociendo su impacto medioambiental. La investigación y el desarrollo de actividades de acuicultura marina tienen como objetivo reducir la contaminación, mejorar la calidad del agua y encontrar fuentes de alimentación alternativas para promover la sostenibilidad medioambiental. Los consumidores son cada vez más conscientes del efecto de sus decisiones de compra sobre el medio ambiente y, por ello, los productos del mar sostenibles están ganando popularidad.

Se están poniendo en marcha nuevas políticas para reducir la dependencia de la harina de pescado, entre ellas el uso de proteínas vegetales y algas como alimento para peces. Además, la reconversión de la producción de camarones hacia una producción sostenible también está arraigando, sobre todo en zonas del mundo donde puede darse sin plantear muchas amenazas a los ecosistemas locales, como los manglares.

Con los avances tecnológicos, es probable que surjan más sistemas terrestres que reduzcan algunos de los riesgos medioambientales de la cría en mar abierto y faciliten el control de la eliminación de residuos y la prevención de enfermedades.

pros y contras de la piscicultura

Sistemas clave para una acuicultura sostenible

Uno de los aspectos más importantes que definen el impacto medioambiental y la sostenibilidad de una explotación acuícola es el tipo de sistema de cultivo utilizado. El sector está cambiando hacia soluciones más personalizadas y menos uniformes.

Sistemas terrestres

Algunos productores recurren a sistemas terrestres para alejar la explotación del medio marino. Éstos proporcionan un control inigualable a costa de sus contrapartidas.

  • Sistemas de acuicultura de recirculación (RAS): El RAS es un sistema de circuito cerrado, tratado y utilizado repetidamente, situado en interiores. Sus principales ventajas son el control casi absoluto de la calidad del agua, la posibilidad de capturar casi todos los residuos sólidos para eliminarlos o reutilizarlos, y una elevada bioseguridad que reduce el riesgo de enfermedades y excluye el riesgo de fuga de los peces. Sin embargo, las instalaciones RAS requieren mucho capital y funcionamiento, a lo que contribuye en gran medida la energía consumida en el bombeo y tratamiento del agua.
  • Acuaponía: Se trata de un sistema simbiótico que combina la acuicultura y la hidroponía (producción de plantas sin suelo). Los desechos de los peces actúan como fertilizante natural para las plantas, y éstas sirven de filtro para los peces. Es un sistema muy eficaz (y con frecuencia de vertido cero), pero puede ser difícil de ampliar a escala comercial, ya que es complejo y requiere un equilibrio entre las necesidades de los peces y las de las plantas.

Sistemas de aguas abiertas

Aunque la cría en tierra ha ido en aumento, la mayor parte de la piscicultura marina se realiza en aguas abiertas. Estas operaciones son sostenibles en dos elementos principales, que incluyen el sistema de contención (las redes o jaulas) y la infraestructura de acceso (las pasarelas y plataformas flotantes, que facilitan las operaciones diarias). Estas infraestructuras han supuesto un gran reto operativo y medioambiental a lo largo de los años.

Normalmente, las plataformas flotantes se fabricaban con materiales como madera tratada y acero. Aunque funcionan a corto plazo, estos materiales plantean problemas a largo plazo en condiciones marinas severas. La madera es propensa a la putrefacción y el deterioro y suele necesitar conservantes químicos que pueden filtrarse al ecosistema. Las piezas de acero galvanizado tienden a oxidarse con el tiempo y requieren continuas reparaciones y sustituciones, y existe el riesgo de que se desprendan óxido y residuos.

Para contrarrestar estos problemas, ha habido una clara tendencia en la industria hacia la construcción de infraestructuras utilizando polímeros de alto rendimiento, concretamente polietileno de alta densidad (HDPE). El HDPE como material posee un paquete de ventajas objetivas que contrarrestan directamente las deficiencias de los materiales convencionales. También es químicamente insensible, lo que implica que no es corrosivo ni filtra contaminantes al agua. Es excepcionalmente resistente a los impactos y a la degradación por rayos UV y es lo bastante modular como para construir plataformas flexibles y fácilmente reconfigurables. Esta durabilidad y compatibilidad con el medio ambiente han definido los sistemas modulares de HDPE como el nuevo estándar de las modernas infraestructuras sostenibles de aguas abiertas.

Para los operadores acuícolas que evalúan estos sistemas, el factor diferenciador clave pasa a ser la experiencia en ingeniería, el control de calidad y el historial demostrado del fabricante. La elección de un proveedor es una inversión a largo plazo en seguridad y eficacia operativa.

Para los operadores que planifican un nuevo proyecto o modernizan una explotación existente, invertir en la infraestructura básica adecuada es el primer paso hacia la rentabilidad y la sostenibilidad a largo plazo. Para discutir sus necesidades específicas con Hiseadock y explorar soluciones de muelles modulares a medida.

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Innovaciones que impulsan el sector de la acuicultura

La nueva revolución de la acuicultura está transformando rápidamente el sector gracias a innovaciones que van mucho más allá de lo que se considera infraestructura tradicional. Aunque los sistemas automatizados de alimentación y la vigilancia con drones ya han dejado huella, la verdadera innovación es cómo estas tecnologías se están aplicando a la inteligencia artificial (IA) y al Internet de las cosas (IoT) para hacer que las piscifactorías sean más inteligentes y eficientes.

La alimentación de precisión es uno de los avances más emocionantes. Las piscifactorías han podido observar las condiciones del agua y el comportamiento de los peces en tiempo real con IA e IoT. Esta información permite controlar exactamente la alimentación y evitar el desperdicio y la sobrealimentación de los peces. Esto no solo ayuda a mejorar la eficiencia de la alimentación, sino que también reduce los efectos medioambientales, por ejemplo, la sobrecarga de nutrientes en el agua, que puede provocar la proliferación de algas y la contaminación del agua.

Además de los sistemas de alimentación, otras fuentes de alimento para especies carnívoras están cambiando las reglas del juego de la acuicultura sostenible. La proteína de insectos y el aceite de algas están sustituyendo a la harina de pescado tradicional, que se obtiene a partir de peces salvajes y tiene un alto valor nutritivo, pero cuyo uso está agotando las poblaciones de peces salvajes. Por ejemplo, la proteína de insecto tiene un alto contenido en aminoácidos esenciales y puede ampliarse con poca huella medioambiental. Del mismo modo, el aceite de algas es un sustituto ecológico del aceite de pescado, que a menudo se obtiene a expensas de especies sobreexplotadas.

La cría selectiva es otro paso innovador en la acuicultura. La genómica avanzada ha permitido a las piscifactorías criar especies más resistentes a las enfermedades, de crecimiento más rápido y que consumen menos pienso. Esta tecnología ayuda a los acuicultores a producir marisco más sostenible, ya que mejora la salud de los peces y reduce el uso de antibióticos y otros productos químicos. En el futuro, las piscifactorías podrán adoptar herramientas genómicas para seleccionar peces específicamente adaptados a las cambiantes condiciones ambientales, lo que garantizará la sostenibilidad a largo plazo de las piscifactorías.

El futuro es brillante porque estas innovaciones están abriendo la posibilidad de que la acuicultura sostenible no sólo sea posible, sino que esté en pleno desarrollo. El sector se está transformando con la introducción de nuevas tecnologías y opciones para satisfacer la creciente demanda de productos del mar con efectos mínimos sobre el medio ambiente.

El veredicto: ¿merece la pena la piscicultura?

Los méritos y deméritos de la acuicultura no son sencillos, y la idea de si la piscicultura merecerá la pena dependerá del futuro desarrollo de la industria. El hecho de que exista la posibilidad de generar grandes cantidades de marisco sostenible al mismo tiempo que se alivia la presión sobre las poblaciones de peces salvajes es ciertamente atractivo. Pero los problemas de la contaminación del agua, los piojos de mar y el tratamiento ético de los peces de piscifactoría son difíciles de ignorar.

El futuro de la piscicultura está en cómo se adaptará y adoptará prácticas sostenibles que se ocupen de estas preocupaciones. Con los consumidores, los líderes del sector y los defensores del medio ambiente exigiendo una menor huella de carbono, menos consumo de agua y mejores normas de bienestar animal, el futuro de la acuicultura sostenible es prometedor. La piscicultura puede aportar una solución alimentaria fundamental al mundo sin sacrificar la salud del planeta, siempre que siga innovando y siendo sostenible desde el punto de vista medioambiental.

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